Me guardaba las voces de la conciencia como susurros que no quería que se escaparan por contarlos. [...viejos escritos]






 Estás fijada en mi memoria de una forma extraña y delicada. A pesar de ti.
Y es que ya no quiero estar aquí, en esta posición. Son palabras efímeras las que decimos para espantar a la locura y la apariencia. Solo queremos decirle al otro que nos duele pero que eso no nos va a definir, que no queremos que nos defina, que en la vida hay cosas y esas cosas no es solo ella. El mundo tiene muc....






Si mucho han de tener las hojas
el otoño es mi bendición.
Bendición de esa fortuita, inédita,
de esa de ojos vendados y ansiedad.
De esa que se tira por los abismos buscando dónde estás.

De esa que no encuentra nada y se desgarra.
o de esa que se canta la mañana y el alba
que dice que esto es un coro y que dice que te vi en una escena.

Más tarde reflexioné que todo era una mentira
y que esa mentira, más tarde, fue otra más.

Pero que le voy a hacer si los juguetes se empeñan en decir que no eres mía.
Si las entrañas ya me dicen (no sé como) que andan podridas de ti,
que la mañana tantas veces mencionada se acabó contigo y lo que queda es una tarde
que más que noche tiene sabor a mecedora y uvas pasas....
Que esto también es una mentira pues aún tengo el tufillo de sabor a fresa y lo que me cautiva son las tardes voluminosas por no decir sexosas llenas de ti. Llenas de sueños.


No te creas que hablo de ti por ti. Muchas veces me han confundido con ello,
y es que ya no tengo nada que hacerle a tu presencia,
pero si a la princesa en la que algún día creí.
Ese es el problema de los cuentos de hadas imperfectos,
que cuando tu aceptas que son pura mierda y que la belleza
es esa dama imperfecta, todo mundo quiere creerse Peter Pa.....
Tomar todo lo que puedas no es menos perverso cuando lo tomas con el poder de tu cerebro que cuando lo tomas con el poder de tus puños.
-John Ruskin, (Tomado de: Desventajas de una educación de elite, William Deresiewicz)
Y en el mundo vacío

Y en el preñado sibilino,
se oye sólo la voz muda,
la voz sobria, la voz muda,
la que dice palabras sin sentido
conocido:

palabras sin sentido traen ellas
lüares plateados, y recónditos
mensajes enigmáticos y abscónditos
-o solo laberínticos y sabios-,
que balbucieron las estrellas
con los ojos abiertos y los unidos labios…

[…]Y un día
Y una noche… Bah…! No sé…!
Adiós y adiós fantasías
que se fueron y no tornarán!
Adiós, adiós, que se fueron,
fantasías, y al viento y al mar!
 -León de Greiff
[...]buscó el destierro para sentir mejor lo que había perdido.
-Borges  
ya nunca arollaría a su cintura, se convertían en un lapso que le producía vertigo[...] jugueteó con el cigarrillo en el cenicero y finalmente lo apagó. El hombre permanecia en cada rincón de su cuerpo. Ahora tenía conciencia de que su carne formaba bajo las ropas un todo continuo, de que sus muslos y sus pechos estaban en cálida armonia. Era una nueva sensación. Seguía oliendo el sudor del hombre. Y, como si quisiera ponerlos a prueba, frunció los dedos de los pies enfundados en las medias.
Yukio Mishima, El marinero que perdio la gracia del mar.
The hedgehog’s dilemma, or sometimes the porcupine dilemma, is an analogy about the challenges of human intimacy. It describes a situation in which a group of hedgehogs all seek to become close to one another in order to share their heat during cold weather. However, once accomplished, they cannot avoid hurting one another with their sharp quills. They must step away from one another. Though they all share the intention of a close reciprocal relationship, this may not occur for reasons which they cannot avoid. both Arthur Schopenhauer and Sigmund Freud have used this situation to describe what they feel is the state an individual will find themselves in relation to others. The hedgehog’s dilemma suggests that despite goodwill, human intimacy cannot occur without substantial mutual harm, and what results is cautious behavior and weak relationships. With the hedgehog’s dilemma one is recommended to use moderation in affairs with others both because of self-interest, as well as out of consideration for others. The hedgehog’s dilemma is used to justify or explain introversion and isolationism.
Intentó buscar refugio en su voz y bajó hacia el mar llamando una y otra vez a Eco. Pero por mucho que gritara su nombre, sólo oyó la resonancia de su propia voz.
 -El Último Mundo, Christoph Ransmayr
vio a Mike de pie ante la ventana, mirando la ciudad.
—(¿Te ocurre algo, hermano mío?)
Mike dio media vuelta.
—No hay ninguna necesidad de que se sientan desdichados.
—¡Querido, querido! Creo que hubiera sido mejor que te llevara a casa. La ciudad no te sienta bien.
—Pero de todas formas lo hubiera sabido. El dolor, la enfermedad, el hambre, la
lucha…, no hay ninguna necesidad de nada de ello. Es una insensatez tan grande como la de aquellos pequeños monos
 —Robert Anson Heinlein, Forastero en Tierra Extraña.



—Había pensado…, me dijeron que una cosa «divertida» era una cosa correcta. No es así. Ni siquiera resulta graciosa para la persona a quien le ocurre.[...] Lo correcto está en la propia risa. Asimilo que es un acto de valor…, y una participación…, contra el dolor, la amargura y la derrota.
—Robert A. Heinlein, Forastero en Tierra Extraña.
12. But Amazingly, it didn't. That tell me something about matureness.

Invictus

 Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul. -
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed. -
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds, and shall find me, unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate;
I am the captain of my soul


Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

-William Ernest Henley